| Logra tus metas y objetivos, fijándolos en forma Inteligente ________________________________________________________________________ Por Edgard Ramírez Vázquez www.iseyp.com ¿Cómo establecer Metas y Objetivos Inteligentes? ¿Qué son? ¿Cuál es la diferencia entre metas y objetivos? Según varios autores del “Management”, los objetivos se fijan de un mediano a un largo plazo. Esto puede variar dependiendo del autor. Los períodos de tiempo son muy relativos y obedecen a las necesidades de cada industria y empresa. Los objetivos se traducen en cómo te ves tú y a tu PyME en 3, 5, 10, 20, 30, ó incluso dentro de ¡50 años! Un ejemplo: Un objetivo de un cliente era comenzar a exportar su producto a la Unión Europea. Ese era uno de sus objetivos, entre muchos otros. Pero el no sabía por dónde empezar, y es aquí donde muchas de las PyMEs se atoran. Cuando se tiene un objetivo ambicioso como éste hay que segmentarlo en pasos más pequeños para alcanzarlo. Las acciones que se definan desde este momento para lograrlo, son las metas, y ellas comienzan a encaminar los esfuerzos para lograr el objetivo. Las metas pueden ser tan simples como levantar el auricular del teléfono para hacer una llamada y pedir un dato. ¡Ah! Pero sin esa llamada es probable que no se logre, o al menos no en tiempo y forma el objetivo establecido. Es una cadena de eventos y acciones que en conjunto tienden el puente que lleva a la concreción de objetivos. De esta manera es mucho más fácil rastrear y cuantificar el progreso de tu PyME. Metas y objetivos van de la mano. Tal vez esto te parezca lógico o evidente, pero tristemente muchísimas PyMEs no tiene trazadas metas y objetivos inteligentes, de manera tal que no saben hacia dónde van (además de subsistir). La existencia de un negocio cualquiera que este sea, se vuelve caótica y errática pues no hay un rumbo a seguir. Este es el claro ejemplo de la obra literaria "Alicia en el país de las Maravillas", del cual cito un diálogo entre Alicia y el gato de Cheshire: Alicia- Podrías decirme, por favor ¿qué camino debo tomar? Gato- Eso depende en una buena parte de a dónde quieras llegar Alicia- No me importa demasiado a dónde Gato- Entonces, no importa demasiado por donde vayas
Sabias palabras que nos revelan una cruda realidad. Si no sabes hacia dónde vas tú o tu PyME, no te preocupes mucho hacia donde caminar. No quiero decir que si ya tienes trazadas tus metas y objetivos, no pasarás momentos de desánimo, ni verás cómo a veces los planes que tienes no salen como te hubieran gustado, ¡Claro que no! Es precisamente de los fracasos de donde obtenemos un gran aprendizaje, y de forma acelerada además. La diferencia será que si son genuinos y están tú y tu equipo determinados a alcanzar los objetivos, la probabilidad de lograrlos será mucho más alta a pesar de las adversidades. Una diferencia muy sutil entre una PyME exitosa y otra que no lo es, justamente se ve reflejada en cómo tienen definidos sus metas y objetivos. La mayoría de las PyMEs quieren vender más, claro, ¡quién no lo quiere! Pero eso es un lindo propósito que, sin ser aguafiestas, no tendrá mucho impacto en las ventas. La gran diferencia entre un propósito y metas y objetivos inteligentes es la información que llevan implícita en su definición. Un propósito es simplemente eso, algo que nos proponemos hacer, o quisiéramos que sucediera. El mundo de los negocios está lleno de propósitos. En cambio el establecer metas y objetivos inteligentes se refiere a que incluyen mucha información en la misma definición. Establece quién, qué, cómo, cuándo y dónde. A veces el incluir una simple fecha transforma un propósito en una meta. Ejemplo: “Deseo leer el libro “x” que compré hace años”. Propósito (Algo que quisiera ser realizado) “Antes del 30 de noviembre del 2011 habré terminado de leer el libro “x”. Meta (Algo que tiene una fecha límite y establece claramente qué se quiere lograr). Metas y objetivos inteligentes deben ser específicos. Recuerda, la mente trabaja con instrucciones específicas y establecer propósitos como “vender más”, no le dicen específicamente a tu mente ni a la de tu equipo qué desean vivir. Una venta de $10 cumpliría el cometido. ¿Cuántas horas para establecer la planeación estratégica, si es que se hace, para que al año siguiente vuelvan a aparecer los mismos puntos en el plan? Es muy sencillo, sólo imagina que estás trabajando con una computadora, digamos realizando un documento de Excel. Tú le tienes que decir al programa qué es lo que deseas realizar y cómo quieres que muestre la información. No abres Excel y le dices al programa “Quiero un documento de mis gastos del mes”. Primero introduces la información, seleccionas una casilla, subrayas un dato, seleccionas otra celda y la colocas en negrita, le indicas que deseas que sume de “x” celda a la celda “y”, le indicas que el título lo quieres en negrita, centrado y en itálica, que la gráfica No. 1 deseas que aparezca a la derecha, en recuadro y desplegando barras… etc., etc. Lo mismo sucede con lo que quieres para tu PyME. Tienes que decirle a tu mente qué quieres específicamente, cómo lo quieres, cómo se ve, cuándo lo quieres, para quién lo quieres, en dónde lo quieres, etc. A continuación te damos 9 puntos indispensables en la definición de metas y objetivos inteligentes. Si por alguna razón no puede ser filtrado por alguno de estos elementos las probabilidades de éxito disminuyen. 1.- Son positivos: En este aspecto nos referimos a dos variantes, el más evidente es que las metas y objetivos sean positivos para quien los define, es decir que sea algo que la persona o equipo realmente quieran alcanzar, de otra manera en poco tiempo los olvidarán y dejarán de trabajar para alcanzarlos. Evita en tus metas y objetivos los “no”, “ni”, “nunca”, etc., esto se enfoca en la escasez y la carencia. Resalta lo que sí deseas lograr en lugar de mencionar lo que deseas dejar. Un ejemplo de esto sería si deseas eliminar algún vicio, evita escribir algo así como: “Dejar de pelear con los socios o colegas”. Tu mente se estará enfocando en pelear, justamente en lo que quieres dejar de hacer y no en lo que nuevo que quieres hacer. En lugar de esto escribe algo así como: “Estableceré una relación laboral cordial y tolerante con mis socios, colegas, empleados …”. 2.- Son específicos: Establecer metas y objetivos como "Vender más" no le dicen a la mente qué desea vivir, por lo que no se entusiasma y a los pocos días lo olvida. Para facilitar el proceso imagina que tu meta será recibida por un almacén departamental, tú tienes que asegurarte que éste reciba la descripción de lo que quieres exactamente. Metas y objetivos como: “Crecer más” es lo mismo que informarle a la tienda “Quiero un CD” ¿Lo quieres grabado o para quemarlo tú?, ¿sí es grabado de que género musical?, ¿de qué cantante?, ¿cuál de todos sus álbumes?, ¿edición especial o estándar?, envuelto para regalo? etc. 3.- Son verificables y cuantificables: Este es probablemente uno de los aspectos en los que la mayoría de las PyMEs se atoran a la hora de establecer metas y objetivos, pues se trata de indicar de qué manera comprobarán o se darán cuenta de que los han alcanzado ya. Ejemplo: Lograr un aumento en las ventas anuales promedio de 6% con respecto al año anterior. Aquí es muy fácil darse cuenta si se logra la meta o no, y de no concretarse, cuánto falta para llegar a la situación deseada. Muy diferente a únicamente desear “Vender más”. 4.- Son realistas: Trazarse metas y objetivos muy por encima de nuestro alcance, nuestras capacidades y situación actual tiene sólo un nombre: AUTOSABOTAJE. Si por ejemplo una PyME que no se preocupa de su capital humano y de pronto el nuevo gerente fija como meta: “Estar entre los 10 primeros lugares del ranking de las mejores empresas para trabajar en México el próximo año”, no es imposible, pero sí poco probable que lo logre. Es indispensable ser honesto contigo mismo y reconocer tus fortalezas y limitantes actuales. Apuntar demasiado alto en algo que no tienes ni la experiencia, ni el entrenamiento, ni el conocimiento en un período corto de tiempo disminuirá las probabilidades de éxito y crea una sensación de baja autoestima, a nivel individual y organizacional, lo que lleva al desánimo de trazar nuevas metas y objetivos. Lo contrario es establecer algo que sí puedas alcanzar, ejemplo: “Incremento los ingresos mensuales de mi negocio en un 10% a través de “x” estrategia ejecutada por “y”, antes del 30 de noviembre de 2011” Esto es una meta inteligente pues le estás diciendo a tu mente qué quieres, le dices, para cuando lo deseas por lo que la mente se entusiasma y comienza a pensar qué necesita hacer para lograrlo. Le dices cuánto y cómo quieres aumentar los ingresos y muy importante: estableces un porcentaje, número o incremento realista que sí puedes alcanzar. Tal vez no hayas crecido eso antes, pues nunca lo habías fijado así, pero si sabes que tienes las capacidades para hacerlo será mucho más fácil conseguirlo, o al menos te habrás acercado mucho más a tu objetivo de crecimiento económico que si hubieras escrito. “Vender más en mi negocio”. 5.- Se asume la responsabilidad: Un punto crucial para lograr tus metas y objetivos es el compromiso que realizas para alcanzarlos. De poco sirven metas y objetivos bien definidos con todos los elementos y filtros necesarios si no se asume la responsabilidad de llevarlos a cabo. Es el clásico ejemplo de aquel que se propone bajar de peso cada año y no lo consigue pues de antemano jamás asumió la responsabilidad para cumplirlo. El compromiso contigo mismo es esencial en el camino a convertirte tú y tu PyME en quién quieren convertirse. 6.- Están alineados con tus valores: La relación entre éstos es muy simple: Si no sabes cuáles son tus valores o aquello por lo que vives, ¿Cómo pretendes alcanzar tus metas y objetivos? Aquello que tiene un gran peso o es fuertemente deseado por ti o tu equipo, algo por lo que para ti vale la pena pasar tiempo tratando de obtenerlo o incorporarlo a tu estilo de vida será más factible para ti enfocarte en ello. Una meta que se contrapone con los valores de una persona será inconscientemente rechazada y por lo tanto muy poco probable que se logre. 7.- Establecen un tiempo: Nuevamente el establecer un período de tiempo o una fecha de cuándo quieres alcanzar tus metas y objetivos hace que tu mente se enfoque y trabaje para lograrlo. Es fundamental este punto, pues de otra manera pueden pasar los años y tus metas y objetivos podrían estar aún lejos de poderse concretar. Simplemente observa qué pasa cuando te das cuenta que es el último día para pagar "x" servicio o realizar "x" trámite". Tu mente se enfoca de tal manera que de una u otra forma buscas el tiempo para hacer lo que tienes que hacer. Recuerda, la mente trabaja mejor con fechas. 8.- Son atractivas: Es necesario, aunque no indispensable, que las metas y objetivos sean realmente atractivas para ti. Sí no lo son, las probabilidades de éxito nuevamente disminuyen. Un claro ejemplo es cuando en tu trabajo se te asigna un proyecto con el cual no estás familiarizado o el tema no te interesa. Y no hay más, tienes que hacerlo. Si te ha sucedido esto sabes lo pesado que puede resultar sentarte y dedicarle media hora. Buscas constantes distractores (internet, chat, e-mail, facebook, etc.), te levantas por un café, haces una llamada, etc. Ciertamente lo ideal sería que todas tus metas y objetivos fueran de tu agrado. Lamentablemente algunos no lo son y tienes que realizarlos. 9.- ¿Son realmente tuyas? : La mayoría de las personas se encuentran persiguiendo metas e intentando alcanzarlas. Algunas parece que corren tras las metas, para inmediatamente después de alcanzaras ir por otras, sin ánimos, sin el placer y el gozo de haber concretado lo que deseaban inicialmente, y el ciclo vuelve a empezar. Lograr metas se vuelve un sinsentido que más o menos mantiene a flote a la persona o al negocio. Pregúntate si son realmente tuyas. Parece una pregunta evidente, pero si miras a tu alrededor de darás cuenta de que muchas personas persiguen metas y objetivos ajenos. Si esto fuera cierto no habría el nivel de estrés y depresión que existe en la actualidad, pues trabajar para alcanzar metas propias produce placer, gozo y satisfacción. Si realmente las metas fueran propias no habría quejas de muchas personas porque otra vez es lunes y hay que ir a trabajar. Cómo puedes ver el lograr metas y objetivos va mucho más allá de incluirlos en un plan de negocio, de querer vender más, y de establecer planes de acción para lograrlos. Están estrechamente vinculadas a nuestros valores, deseos, aspiraciones y ambiciones. Finalmente una organización, sin importar su tamaño, está conformada por personas cada una con diferentes escalas de valores, formas de pensar y de actuar. De los valores y el objetivo primordial por el que se fundó la organización se desprenderán en cascada todas sus metas y objetivos. Y dicho sea de paso ese objetivo por el que nació la organización, aunque suene descabellado, no es generar ingresos. Pero éste es tema de otro artículo. Edgard A. Ramírez Vázquez Es Emprendedor de Negocios de Nueva Generación y Fundador del Instituto Sistémico: Éxito y Prosperidad, Es facilitador y Coach certificado por Coaching Ontológico y Coachville. Cuenta con entrenamientos en Medicina Psicosomática, Constelaciones Familiares, Configuraciones Organizacionales. Realizó estudios en Planeación Estratégica en el ITAM así como Desarrollo Organizacional en el ITESM. Imparte talleres, sesiones, seminarios y cursos enfocados al desarrollo humano. Comparte este articulo |