Editorial Esquezofrenia

La Esquezofrenia Galopante y el día del maestro

maestro

Antes de iniciar, y sirva lo siguiente a guisa de prólogo, permítanme nuestros importantes lectores citar a Don Simón Bolívar, el “Libertador de América”, quien en el pasado dijo:

maestro“La esclavitud es la hija de las tinieblas: Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”. Simón Bolívar. “Simón José Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar y Palacios Ponte y Blanco (Julio 24 de 1783 – Diciembre 17 de 1830)”.

El presente “Gran Ensayo Editorial” pretende mostrar, analizar y llegar a conclusiones importantes respecto a la verdadera causa raíz y centenario origen de la “Esquezofrenia Galopante” que desafortunadamente nos aqueja a la mayoría de los mexicanos y cuales podrían ser algunas recomendaciones para curarnos lo antes posible de tan nefasta enfermedad y por fin lograr el desarrollo y progreso que tanta falta nos hace. Además, nos presentará una serie de estadísticas a nivel internacional que confirman cuales son las gigantescas áreas de oportunidad que enfrentamos tanto individualmente como en forma colectiva, incluyendo a las PYMES y por qué no a las “Grandes” en las que trabajamos y colaboramos. Parte importante de tal reto recaerá una y otra vez en nosotros mismos, en nuestros padres de familia, en nuestros jefes o supervisores y definitivamente en todos nuestros “maestros”

Acabamos de conmemorar, celebrar y gozar nuevamente por nuestros rumbos un grandioso día más: el del maestro. ¡Bravo por todos los maestros! (Nota subliminal: No pongo: “-y maestras-”, porque la real academia de la lengua nos recomienda, sugiere y dice que no es necesario así indicarlo, aun cuando algunos de nuestros “iletrados, pequeños o grandes” dirigentes, líderes, o políticos con o sin botas, sí lo dijeran y usaran muchas veces antaño.

Mil y un veces, principalmente en mí libro: “Esquezofrenia, Manual para una Nueva Vida” y en cientos de cursos y conferencias que he ofrecido sobre el tema, donde he abundado en el por qué en México no logramos ofrecer a nuestros consumidores y/o usuarios la “Calidad-Productividad-Sustentabilidad”, que requieren y merecen por lo que pagan y que debiera de ser generada por las empresas u organizaciones, sean estas públicas, privadas o sociales, y que se supone deben de desarrollarla en sus productos-servicios-procesos, he mencionado que el origen de la funesta enfermedad que descubrí y bauticé como la “Esquezofrenia”, y en ocasiones resulta “Galopante”, era el obsoleto Sistema Educativo que tenemos en México.

¿Verdad…? Pero, ¿exactamente qué dentro o fuera de dicho sistema educativo causa o genera el desarrollo o la existencia del mal que conoceremos como la “Esquezofrenia Galopante”…?

Recientemente, y observando una y otra vez, que algo o mucho de lo que actualmente hacemos no sigue funcionando como debiera en dicho sistema educativo o en el país, me he estado haciendo insistentemente las siguientes preguntas: ¿Qué es lo que realmente no funciona dentro de estos mencionados sistemas, cuál es la causa principal de que seamos “Esquezofrénicos” la mayoría de los mexicanos? Yo me incluyo también. ¿Por qué? Pues porque también asistí como alumno y muchos años, a las escuelas reguladas por dicho Sistema Educativo Nacional. Y también he sido “maestro” muchos años, y aquí lo manifiesto, desafortunadamente ninguno de esos lo he hecho dentro de la enseñanza de gobierno. Bien o mal, no lo sé, pero tal es mí realidad y lo que indica mí historial académico.

Aquí podría concluir, que el origen del problema “Esquezofrénico” que vivimos en el país, está en lo obsoleto de los programas educativos, pero tal aseveración tampoco sería del todo completa. Podría mencionar que los bajos niveles educativos en nuestro país se deben a la mala alimentación de nuestros niños, esa que causa ahora graves problemas de obesidad y diabetes infantil. Parcialmente correcto. Se valdría también indicar que es un problema de infraestructura en las escuelas, se podría, pero tampoco sería del todo aceptable tal conclusión. Todas estas causas, de acuerdo a lo que el “Guru” Kaouru Ishikawa, San, nos enseñó, son parte de la problemática. Pero, no tan graves como lo son, por ejemplo, los sindicatos que existen en tal sistema educativo, y que también operan bajo esquemas y reglas y leyes antidiluvianos. Lo anterior suena bien, pero aun cuando se han tratado de corregir durante muchos años tales causas, no hemos podido lograr las soluciones adecuadas. No le hemos atinado a la causa raíz de la “Esquezofrenia” dentro del Sistema Educativo Nacional. Creo, sin pretender vanagloriarme o de ponerme una medalla que no me corresponde, haber encontrado la verdadera causa principal, esa que genera la “Esquezofrenia Galopante” en nuestro tres veces “H” país: -el verdadero origen de la “Esquezofrenia Galopante” que sufrimos mañana, tarde y noche, sea lluviosa o no, por estos rumbos es: “Lo que realmente enseñamos o nos enseñan la mayoría de nuestros maestros por esto rumbos”.

Yo personalmente y sin querer mostrar dotes de gran egocentrismo o de que esto parezca una auto-alabanza, les comento que recientemente cumplí aproximadamente unos 40 años ininterrumpidos de dar clases, de humildemente intentar jugar a ser maestro. De tratar de compartir con mis “alumnos”, esos que tuvieron la mala pata de toparse conmigo en mí camino, de enseñarles algo de lo que tanto trabajo me había costado entender y aprender.

Si les confieso aquí, que durante todo ese tiempo no falté a mis clases, hubieran estas sido de licenciatura, maestría, diplomado o doctorado o particulares o de “kinder grande”, matutinas, vespertinas, virtuales o presénciales o como las de las “Vázquez”, nocturnas. Que asistí aun cuando hubiera estado enfermo de catarro o gripe o de la panza, con lluvia, nieve o “Smog”, en carro, taxi, en el metro, combi, aventón, bici o a pie. Asistí aun cuando tuviera que hacer mejor otra cosa o que estuviera a disgusto con mi humilde sueldo, siempre bajo, pero honorablemente ganado. Nunca hice huelga o me fui al zócalo a manifestarme y cada vez que me invitaban a tomar un curso para mejorar mis escasas habilidades de catedrático o de aprendiz de maestro, iba gustoso. Había que estar al día. Tenía que aprender más para poder compartir más. Sí, era importante estar al día y aprender más. Saber más cada día, leer más, investigar más, sobre todo debido a los cambios vertiginosos en la tecnología o en las ciencias o en las comunicaciones o en lo que fuera. La mejora continua era, es y será: -“La música que llegó para quedarse, como radio 620…”

Si ustedes son unos de los míos, los felicito aun más a todos…¡¡Bravo por ustedes…!! Y gracias también a mis alumnos que recientemente me marcaron al celular o al fijo o al móvil, o me escribieron por correo electrónico, por sus buenos deseos y felicitaciones. ¡Gracias a los que me siguen invitando a tomar café o a comer para platicar o comentar que hay de nuevo…! ¡O que me siguen pidiendo consejos o recomendaciones! ¡Gracias…!

Pero, en lugar de tantos auto-reconocimientos y auto-alabanzas, deberíamos mejor considerar la posibilidad, aunque remota, de mostrar algo de vergüenza y pena y tristeza por lo que realmente nos enseñan o enseñamos, como modernos y actualizados maestros del siglo XXI, a nuestros pobres y sedientos de conocimientos pupilos. ¡Eso, lo que realmente le enseñamos o hemos enseñado recientemente a nuestro querido México y a sus estudiantes!

Si, nosotros que estamos en contra de cualquier tipo de mejora educativa en un país como el nuestro, tristemente lleno de “burros funcionales”, con promedios ínfimos de educación o conocimientos por nuestra culpa, y repito que yo me incluyo, debiéramos de hacer más, de cambiar nuestra actitud anacrónica y “Esquezofrénica”. Lo cual, requiere que nos involucremos en forma urgente e inmediata en el diseño y participación en la implantación de un mejor sistema educativo nacional y con esto, sugiero también en procesos eficientes de capacitación y desarrollo para poder ser mucho mejores maestros y generar mejores alumnos y colaboradores y empleados y dirigentes y políticos y diputados y senadores y jefes y jefes de los jefes y jefes de los jefes de los jefes, y por qué no: “ de presidentes”, sobre todo si hay: -“Más jefes que indios…”.

Solamente, como maestros que tristemente somos, hemos podido crear durante todos estos años a las personas que actualmente viven y trabajan en este país, con cualquier edad física o corporal, pero que desafortunadamente sólo cuentan con una escasa edad cultural y educacional o con pocos conocimientos que les permitan ser autosuficientes, con conocimientos que apenas llegan al quinto año promedio de primaria, y tristemente con esto último, queremos competir internacionalmente, ¡Ja…!

Perdón, creo que exageré. Pero es lamentablemente: -¡La triste realidad que vive nuestro país, nuestro estado o municipio o colonia o cuadra! Y mientras unos quieren aprender y estudiar, los responsables de ayudarlos a crecer intelectualmente, o a aprender todos los días cosas nuevas e interesantes o retadoras estamos de huelga o parando el tráfico en las carreteras del país o en sus congestionadas calles. ¡Qué pena…! Y yo que como humilde alumno, estoy queriendo crecer y aprender a aprender, pues tristemente no puedo. ¡¡Estoy de vacaciones forzadas…!! No voy a hablar aquí además de puentes… Asunto que merece un capitulo aparte.

Pero, antes de continuar, déjenme, que les comente que sí he aprendido recientemente muchas cosas nuevas e importantes de la mayoría de los actuales maestros que tenemos dentro del Sistema Nacional de Educación:

 

  • A hacer huelgas y desmanes.
  • A hacer manifestaciones y paros.
  • A faltar a las labores por cualquier escusa “Esquezofrenica”.
  • A no querer prepararse para ser mejores, para crecer.
  • A reprobar en sus propios exámenes de clasificación y acreditación.
  • A no estar de acuerdo en nada o a negociar.
  • Etcétera, etcétera.

Aquí los maestros o trabajadores cuando no estamos de acuerdo con lo que sea, también nos ponemos nuestros moños, y lo hacemos sin pensar en cuantos pierden el tiempo o a clientes o la vida por los atorones o embotellamientos que generamos por nuestros berrinches o por las huelgas infundadas que generamos. Pero, como lo dice una afamada periodista de estos rumbos: -“Pues, aquí nos toco vivir…” ¡Algo debiéramos de aprender…! ¡Si se puede…!

México, es mí opinión, desafortunadamente, no vive una crisis y menos es ésta continua, si así fuera, lo que se ha estado intentando y haciendo, ya lo hubieran curado de tal “crisis”. Pero, como el país o el mexicano común y corriente como yo, no vive una continua crisis, ya que no está enfermo de crisis, pues no se cura con lo que se hace actualmente, algo tendríamos que hacer entonces al respecto. Tendríamos que hacer algo diferente: -“Por ejemplo, educarnos primero para ser mejores padres o maestros, para que podamos enseñar de mejor forma, tanto práctica como vivencial y teórica a nuestras nuevas generaciones. Educarnos en cuestiones fundamentales como:

 

“Valores y temas tales como: Ética, honestidad, respeto a los mayores, medianos y pequeños, cumplimiento de leyes, responsabilidades y ofertas, la importancia de la calidad, productividad, sustentabilidad, puntualidad, eficiencia, servicio, honestidad, matemáticas, ciencias, artes, escritura, ortografía, lectura, redacción y otros muchos más requeridos para convertirnos en mejores ciudadanos del país y del mundo y de la colonia o de la cuadra en este siglo XXI”.

Una educación que nos permita poder convertirnos en: – “Hombres y Mujeres E”. Que realmente pensemos que si creemos que dando un mejor ejemplo a nuestros alumnos y apoyándolos continuamente para que crezcan, para que trabajen más y se esfuercen más por aprender, por aprender a aprender y a hacerlo en climas de motivación, innovación, trabajo en equipo y colaboración, para poderlo aplicar a su vida diaria ellos y sus congeneres, todos progresaran. Pero, de eso, ya les platicaré más adelante, sobre todo, sí quieren realmente aprenderlo, aplicarlo y lograrlo.

Desafortunadamente en el Zócalo, en Reforma o en Insurgentes Sur, Centro o Norte, o en las carreteras a “Chiluca, Tequisquiapan, Morelia o a Acapulco”, es difícil concentrarse en aprender estos modernos y complicados temas, ya que hace mucho sol o lluvia o poco tráfico o calor o sed o frío o caliente o tibio… Y, tampoco es el lugar indicado para aprender a cantar algo más que: “¡¡Unidos, los maestros, nunca serán vencidos…!!” “¡¡Unidos, los maestros, jamás serán vencidos…!!” ”Parece lamentablemente la porra del Necaxa o del equipo de Texmelucan el alto…” ¿O será el bajo…? ¡¡Quién sabe, pero, patético…!!

Sólo tengo en la memoria a un gran maestro que enseñaba en condiciones parecidas a las arriba indicadas y no lo hacía tan mal: -”Cantinflas en su jacal y con pupitres hechos con huacales, después de que le quemarán la escuela los que no querían mejorar o progresar…”

Y, como por allí dicen que: -“El ejemplo arrastra”-, lo que desafortunadamente sí estamos aprendiendo día a día por tal tipo de arrastre, al que nos vemos sometidos triste e involuntariamente algunos inocentes, es lo que actualmente nos enseñan algunos “maestros” por allí gritando y obstruyendo el libre paso o haciendo sus desmanes o no haciendo lo que realmente debieran, por lo que se les paga, poquito, pero se les paga…

 

La cuestión que más me pone a reflexionar es respecto a los futuros resultados que podrían tener los nuevos exalumnos en general de nuestro actual sistema educativo, sobre todo después de leer lo que recientemente comentó Rosalía Servin Magaña en “El Financiero” editado el 23 de Mayo del 2013, sobre los resultados de la Encuesta Nacional de Educación Básica realizada por el Instituto de Fomento e Investigación Educativa (IFIE) en 25 estados del país a finales del año 2012. Rosalía también nos comparte sus opiniones y comentarios, después de entrevistar a diferentes personas relacionadas de alguna u otra forma con la educación actual en México. Servin Magaña, comenta en relación a tal encuesta que, y la cito: -“Los profesores tienen poca fe en sus alumnos ya que más del 50% de ellos consideraron que sólo un 15% de sus alumnos obtendrán una licenciatura. Las expectativas de los directores de escuela son muy similares”. -Lo cual, tristemente nos lleva a pensar que si los maestros o los directores no creen que sus alumnos puedan aprender para poder crecer y destacar en este mundo tan competido, difícilmente lo podrán lograr.

Servin, continúa comentando respecto a las expectativas futuras que los directores de las escuelas básicas tiene de sus exalumnos son:

 

 

  • 18% de los directores creen sus exalumnos terminarán la primaria.
  • 30% de los directores creen sus exalumnos terminarán la secundaria.
  • 14% de los directores creen sus exalumnos terminarán una carrera técnica
  • 19% de los directores creen sus exalumnos terminarán el bachillerato.
  • 14% de los directores creen sus exalumnos terminarán alguna licenciatura.
  • 5% de los directores creen sus exalumnos terminarán un posgrado.

 

Rosalía cita además las aleccionadoras palabras de Doña Marinela Servitje, presidenta del consejo directivo del IFIE: -“La investigación educativa ha mostrado que entre mayores son las expectativas que se tienen de los alumnos, mejor es el desempeño que muestran, lo cual habla de la importancia de este factor.

Por otro lado, uno de los hallazgos principales del mencionado estudio destaca que: -“La mayoría de los maestros, 51% en primaria y 68% en secundaria, utilizan estrategias pedagógicas tradicionales que no promueven un aprendizaje activo en sus alumnos, ya que frecuentemente sólo se limitan a exponer la clase, para que los alumnos tomen nota. Y que el 24% de los maestros en ambos niveles de educación no propician el trabajo en equipo. Mientras que sí dedican demasiadas horas a aspectos como orden y disciplina (6.5 horas por semana), lo que podría indicar el nivel de desmotivación o poco interés por parte de los alumnos ante una pedagogía tradicional.

Pienso, y eso ya es mucho vanagloriarse o decir en un país en el que: -“Pensar es un deporte raramente practicado y prácticamente inexistente o jugado”, -ya que nadie nos enseña a hacerlo durante nuestros propios intentos de aprendizaje, que si quisiéramos más paga, pudiéramos intentar mejorar continuamente nuestros procesos de: – “Enseñanza-Aprendizaje”. -Podríamos leer más, aprender más, compartir más con nuestros alumnos y no con las vacas o los cuervos o los gusanos o moscos en la carretera o en el Zócalo o en Oaxaca. Y también pensar que si creemos que nuestros alumnos pueden aprender y crecer, lo lograrán. Pero, para esto, seguramente tendré que preparar mejor mis clases y estas más tiempo en ellas.

Cuestiones, que Juárez, a veces olvidado y maltratado, un adelantado a su tiempo, bien llamó: -“El respeto al derecho ajeno es la paz…” -Cosa, que nadie ha aprendido a cabalidad. -¿Por qué no papá…? -Pues, porque los maestros están de manifestación o paro y no en la escuela y los alumnos, aun pagando por sus clases, tampoco, están de obligado puente… ¡Buuuu…!

Y cuales son las consecuencias o realidades o logros de tan importantes enseñanzas del magisterio casi en su totalidad por estos lares, después de más de 200 años de independencia y más de 100 de la tan anhelada revolución: -“Pues que seguimos teniendo 70 millones de pobres por todos lados, mientras que estos pobres, sí mantenemos con nuestros raquíticos salarios, los salarios íntegros y prestaciones especiales, además de la dieta o los viajes y los coches y los aviones privados, a 620 Senadores y Diputados Nacionales y muchos más Locales y de la cuadra o del “Edil” (que no se que sea…), y a miles de gobernantes por todos los municipios (más de 2000 presidentes municipales para iniciar y sus colaboradores) y los de los estados y pueblos. Pagamos altos costos de electricidad y de gasolina (que suben día a día mucho más que los salarios, y que algunos de los involucrados en tal tema dicen que es mejor importarla que producirla), esto, aun cuando sean monopolios estatales y patrimonios de la soberana nación y por lo tanto nuestros. ¡¡Que barbaridad, ya parezco revolucionario o funcionario…!! ¡¡Je…!!

¡Qué me cueste más porque es mía y soy mexicano y soberano y de Toluca o Guadalajara o de Tlahuac el rozagante, no lo entiendo!!

 

Seguramente esto sí lo entiende un doctor mexicano en Economía del Itam, o de Yale, Stanford o de Harvard o del Tec, que nunca han tenido que preocuparse por el corto el mediano o largo plazo como lo es: -“La raya del próximo viernes”. Claro, pues ellos sí entienden y explican todo lo que sucede en el mundo, o en México, en base a algunas cuestiones económicas principales y básicas de la teoría de la Moderna Teoría Económica: -“El Ceteris Paribus y las curvas de dos ejes de la elasticidad de la demanda en conjunto con las del Trabajo y el Capital y la disminución creciente y marginal del ingreso o con las ecuaciones y graficas de mí antiguo maestro de economía, el “chino”, las cuales sólo él entendía, y con las que explicaba el funcionamiento de toda la economía del mundo en un papel pequeñito o en un gran pizarrón todo garabateado”- ¡¡¿…Qué…?!! ¿No me entendiste…? Pues vete a Harvard o a Stanford o Columbia o a Londres, para que allí con cientos de casos, solamente aplicables a problemas y situaciones de allá en el norte o en Europa o en Beijing o en el más lejano oriente, te lo expliquen y lo puedas usar, si puedes en: -Jurica, Tequisquiapan, Atotonilco, Zinapecuaro, Zacatepec, La Loma, El Cerro, Amecameca y anexas”.

 

Además, hace poco, y para confirmar qué tanto nosotros como maestros hemos ayudado en general a avanzar y crecer en la aldea global, esa en la que México sí es líder en el número de tratados de Comercio Internacional, el periódico El Norte, publicó que los alumnos mexicanos habían quedado calificados en “Pruebas de Capacidad Académica”, en el lugar Núm. 56 (de un total de 63 países), denotando con ello un bajísimo índice de conocimientos, principalmente en Matemáticas e Historia.

 

Por lo mismo nuestro país no progresa como lo hacen otros. Y si no me crees, revisa con detenimiento los últimos reportes de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) que la conforman 31 países. Yo ya lo hice. Si tú también lo haces, recuerda hacerlo con un pañuelo grande o un paquete familiar de “Kleenex” a la mano. ¿Por qué? ¡Podrías ponerte a llorar como yo ya lo he hecho! ¡Vaya que ser uno de los países peor educados del grupo de los treinta y uno! O, uno donde la productividad es mínima tanto en la industria como en el campo, lo que nos lleva, por ejemplo, a ser el líder mundial en importación de aves, incluyendo pollos… O a tener que importar: Chile, frijol y maíz. ¡Qué pena…! Y eso sí, nuestros maestros, tomado el sol en la “Autopista del Sol”. ¡Vaya paradoja…! ¿O será para-joda…? ¡Ji…!

 

Y, como ya me referí a la “OCDE”, les agregó algunas patéticas cifras más sobre la posición que guardaba nuestro país en la tabla final de la primera división, perdón, digo de la OCDE, por allí del inicio del año 2010 y del inicio del 2011 para los 31 países participantes en la evaluación:

 

  • Prevención de la pobreza:                                         2.11 (Lugar no. 31)
  • Pobreza infantil:                                                         25.80 (Lugar no. 31)
  • No discriminación:                                                     3.38 (Lugar no. 30)
  • Igualdad en salud:                                                     3.51 (Lugar no. 31)
  • Justicia Social:                                                            4.75 (Lugar no. 30)
  • Posesiones esenciales para una buena educación:         (Lugar no. 30)
  • Vivienda                                                       (Lugar 26 de 26 reportados)
  • Salud                                                           (Lugar 28 de 29 reportados)
  • Recursos y beneficios otorgados a los niños:                      (Lugar no. 30)

 

También el mencionado organismo dice más recientemente que: -“El mexicano es el que más trabaja, es casi el más pobre, pero el más contento de su encuesta de los países involucrados”.- Y yo me pregunto: -“¿De qué estará tan contento o feliz el mexicano?-. ¡De que ganamos la olimpiada en futbol o de que ya ganó él América nuevamente el campeonato! ¡Felicidades por tales triunfos, pero, realmente, ¿de qué estaremos tan contentos…?!

 

En la información referente al “Índice para una vida mejor”, publicada en el mes de mayo del 2013 por la OCDE, y brillantemente explicado por los reporteros Mariana León y Alberto Verduzco del periódico “El Universal” que circuló nacionalmente el 28 de Mayo del 2013, se muestran los siguientes interesantes resultados:

 

Satisfacción ante la vida, que mide la felicidad del mexicano: México ocupó en las últimas encuestas el lugar 10 de 36. Ya que 85% de los mexicanos indicaron que tienen más experiencias positivas (sentimientos de paz, gozo, satisfacción por sus logros) en un día normal que negativas (dolor, preocupación, tristeza, aburrimiento).

 

Calidad de vida: El país actualmente ocupa el lugar 35 de 36 reportados. Sólo por arriba de Turquía y muy por debajo de Chile o Brasil. Nuestros vecinos por el rumbo.

 

Los índices en los que México calificó más bajo en general fueron: Seguridad, Ingreso, Educación y Empleo.

 

Por ejemplo, respecto al índice de seguridad, ya que este es un factor determinante para el bienestar de las personas, la OCDE, lo relaciona principalmente: -“al riesgo de que uno sea víctima de un asalto físico o de otro tipo, ya que la mayor influencia que tiene el delito en los ciudadanos del mundo, es la sensación de vulnerabilidad que este les infunde”.

 

Comparando los datos para México entre los años 2002 y el 2013, se ve que la tasa de homicidios en el país aumento de siete a veinticuatro respectivamente, convirtiéndonos en uno de los países más inseguros del mundo. La fundamental razón de esta baja calificación fue que: -“13% de los mexicanos reportaron haber sido víctimas de un asalto durante el último año”.

 

El ingreso promedio familiar disponible ajustado anual según la OCDE para los 36 países de la muestra es de: -“23,047 US Dólares anuales”. Para México, según la organización esta cifra es sólo de 12,732 US Dólares anuales (Cifra que personalmente pongo en duda). El estudio reciente indica que la brecha o diferencia entre los más ricos y los más pobres es abismal: – “la población situada en el 20% inferior de ingresos, gana 13 veces menos que los mexicanos localizados en el 20% superior de los ingresos del país. (Por eso pongo en duda el promedio real de ingresos mencionado para la mayoría de los mexicanos, sobre todo si un paisano es de los más ricos del mundo).

 

Y para finalizar, la OCDE reportó que en relación al nivel educativo de las personas, que evalúa el porcentaje de adultos entre los 25 y 65 años de edad que tienen estudios equivalentes a un titulo de escolaridad de secundaria, el índice indicó que el promedio del organismo mundial es de 74%, mientras que para México este indicador sólo marca un raquítico 36%.

Y, yo me sigo preguntando a cada rato, en el tráfico o en la calle, en el elevador o en el “semi-ferico”: -¿De que estará el mexicano tan feliz y contento?

Por otro lado, Ivette Saldaña nos comenta en su estupendo artículo para “El Financiero”, publicado el 30 de Mayo del 2013, que recientemente el “Instituto para el Desarrollo de la Administración”, localizado en Suiza, publicó en su anuario de “Competitividad Mundial” del año 2013, después de un interesante y profundo estudio de lo que sucede en los 60 países evaluados, que:

 

México avanzó el último año de la posición 37 a la 32. (Y según mis humildes conocimientos matemáticos de secundaria promedio, 32/60 = 0.53, lo que implica estar a mitad de la tabla, o sea que a duras penas pasamos de panzazo en este rubro). Debiéramos también intentar ganar la medalla de oro en este factor y no sólo en el Futbol Mundial. Los cinco países que actualmente pelean los primeros lugares en este indicador en el mundo son: -“Estados Unidos, Suiza, Hong Kong, Suecia y Singapur, respectivamente”.

 

Otros muy importantes avances logrados por México, según el citado Instituto, en el último año son:

 

  • Mantuvimos el lugar 14 en Desarrollo Económico.
  • En Eficiencia Gubernamental subimos del 35 al 29 puesto. La cual considera:
    • En Legislación de Negocios del 46 al 43.
    • En Marco Institucional del 34 al 31.
    • En Finanzas Públicas del 26 al 24.
    • En Política Fiscal del 26 al 25.
  • En Eficiencia en los Negocios, avanzamos del puesto 42 al 33. La cual incluye:
    • En Productividad y Eficiencia subimos del 54 al 36.
    • Prácticas de Negocio, del 47 al 35.
  • En Economía doméstica, subimos del puesto 31 al 15.
  • En Comercio Internacional, avanzamos del lugar 51 al 18.
  • En Inversión Internacional, pasamos del lugar 24 al 18.
  • En Empleo avanzamos del puesto 20 al 5. (Nota: Respecto a este importante factor también tengo serias dudas sobre el resultado mostrado. Un ejemplo: si tienes más de 45 años, ya nadie te contrata y menos si ya eres un “viejito” de más de 55).
  • Desde 1997, México avanzó en nivel global de competitividad del lugar 40 al 32, lo que lo convierte en uno de los países más “ganadores” en términos absolutos.

 

Desafortunadamente, el estudio también nos muestra algunos factores en los que no hemos avanzado, sino que por el contrario hemos retrocedido en la tabla de posiciones de “Competitividad Mundial”, los cuales, están directamente relacionados con las desafortunadas conclusiones de este ensayo, nos presentan grandes áreas de oportunidad y son:

 

  • En Infraestructura, el más bajo desempeño lo tuvimos en:
    • En Infraestructura para la Educación donde bajamos del 56 al 57 sitio. (Nota: sólo estamos mejor que otros tres países en el mundo desarrollado en este aspecto).
    • Infraestructura Tecnológica, bajamos del 51 al 52.
    • Infraestructura Científica, bajamos del 37 al 44 sitio.

 

Es importante mencionar que el estudio internacional del “Instituto para el Desarrollo de la Administración”: Mide cuatro áreas principales de evaluación, las que se subdividen a su vez en veinte sub-factores, y estos están compuestos de 75 indicadores y 333 criterios de evaluación.

Ah, una última recomendación: Sí tú tienes más años de educación de esos cinco que mencioné antes, pues compártelos con tus amigos o colaboradores o compañeros de trabajo o con tus hijos o tus nietos. Lo anterior deberá ser tú obligación, ya que, los maestros o el actual Sistema Educativo Nacional, y es penoso decirlo, no ha tenido o tiene ahora ese objetivo prioritario en su agenda o mente. ¡Ufff……! Además, está de vacaciones en la carretera a “Zumpango” o será la de “Teoloyuca la hermosa o de Acapulco el bello o en México la ciudad más Transparente”, y sabes, están allí con gastos pagados por ti.

Lo que sí tienen en mente algunos maestros, no todos aclaro, o los alborotadores que los incitan es: -“A hacer borlote y paros”. ¿Por qué? Pues, porque sí…

Recuerda a los maestros que ya cobran por “enseñar” y tu les pagas con tus impuestos si los pagas, que están ahorita muy ocupados en manifestaciones gigantescas o estacionados con miles de automovilistas o camioneros en la carretera del “Sol”, tomándolo y asoleándose y cobrando en lugar de estar en clase aprendiendo o enseñando. ¡¡Discúlpalos por favor!! No es de ellos la culpa. Es nuestra por solaparlos…

Espero lo anterior no merezca que me vaya a tener que ir a vivir nuevamente a Transilvania, a Yugoslavia o a “Chiconcuac o Pachuca la airosa”, sino que realmente nos sirva para mejorar algo. Lo que sea, pero algo. ¡¡Piénsalo…!!

Rememora al viejo gurú chino Huitang que dijo: -“Algo que tomó mucho tiempo en descomponerse, no podrá ser arreglado inmediatamente”.

Pero, también considera que si no empezamos ahora mismo a arreglarlo, todavía tardará aun más. Eso, lo dije yo sin ser chino, japonés o gurú de otros rumbos exóticos, y que sólo soy un humilde y también “burro” mexicano, que solamente alcancé a estudiar algo de ingeniería, profesión poco socorrida para prevenir, corregir, contener o arreglar o dirigir cosas por estos rumbos. Finalmente también un “Esquezofrénico Galopante” como tú…¡¡Jo…!! Un humilde “Ingeniero…”

No, por favor, no te sientas mal ni ofendido por todo lo anteriormente comentado, independientemente si eres un fulano público o privado o social. ¡Discúlpame si fui hiriente o mordaz o irónico, pero, creo no hay de otra…! ¡Recapacita, te conviene…! ¡Hagamos algo al respecto…! Tú y tú familia y tus hijos y tú departamento y tú empresa y tú país y tú mundo se lo merecen. ¡¡Despierta haz algo, lo que sea, pero haz algo…!! ¡Piensa, Planea, Decide y Actúa! No te queda de otra. ¡¡Cúrate lo antes posible de la “Esquezofrenia Galopante”, enfermedad muy contagiosa, endémica y epidémica, que desafortunadamente nos aqueja!!

¡Aun hay tiempo…! ¡Todavía no empieza el nuevo partido de las finales o el nuevo clásico joven o el viejo o los cotejos para las eliminatorias de próximo mundial del Fut…! ¡Aprovecha el intermedio…!

¡Tú puedes, si quieres…!

Besos y abrazos, yo, los quiero mucho, Jacobo.

 

Nota Subliminal No. 1: Por favor no hacer copias, sin la autorización escrita del autor y dueño de los derechos correspondientes.

Nota Subliminal No. 2: ¡Disculpen el anuncio publicitario, pero de algo tengo que vivir, ya voy en el último agujero de mí cinturón y parece que aun no habrá trabajo! Información sobre disponibilidad de libros, seminarios, talleres prácticos y “Sesiones Espiritistas y Terapéuticas o Ejercicios de Terapia Intensiva para curarse o mejorar continuamente”, llamar urgentemente al Teléfono: 0445-4195914 o escribir a: cei@intranet.com.mx, jacobo@pulsopyme.com jacobo.neuman@gmail.comLos japoneses, por ejemplo, cuando quieren mejores condiciones laborales o salariales, se ponen un moño negro en la manga en señal de huelga y trabajan más para poderle ayudar a su empresa o a su país o a su familia o a sus alumnos a crecer y mejorar, para que se les puedan dar mejores salarios o prestaciones.

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